12 Angry Men: Doce hombres dentro de una sala de jurado

El clásico dirigido por Sidney Lumet examina a doce hombres miembros del jurado. El relato transcurre en una sala durante el día más caluroso del año. El jurado debe deliberar la inocencia o culpabilidad del acusado. El ventilador no funciona. Rápidamente, la disposición al diálogo se torna en desinterés. La fatiga se exacerba después de que uno de los miembros se muestra escéptico ante el sentimiento dominante. Él se encarga de recordar al resto que en sus manos está el destino de un joven acusado de asesinar a su padre.

El escenario es una pequeña sala al interior del Palacio de Justicia del condado de Nueva York, en el número 60 de Center Street. La decisión del director de rodar en un espacio constreñido le permite un control preciso del entorno. El uso del espacio y las técnicas de cámara transforman la sala de jurado en una olla a presión. La cámara invade el espacio de los doce personajes y crea una atmósfera claustrofóbica. El sopor del verano atraviesa el rostro de los personajes; de este modo, se subraya el agotamiento. La representación de la atmósfera logra envolver al espectador.

Al comienzo del filme, las cámaras se plantan por encima del nivel de los ojos. Para conseguir una sensación de espacio personal, Kaufman usa lentes gran angular. Dado que captura un campo de visión amplio. La película avanza y la distancia focal se incrementa. En consecuencia, los personajes aparecen uno al lado del otro. Este recurso deliberado del uso de cámara insiste en la sensación de encierro. La intensidad del drama se enriquece a partir de la percepción espacial.

Doce-hombres-sin-piedad-Metaerrante

A pesar del calor y la necesidad de salir de la pequeña sala, el personaje de Henry Fonda (Miembro no. 8) se enfrenta con virtud a la hostilidad creciente. La compostura inquebrantable de Fonda logra gradualmente sembrar la duda en los 12 hombres. La película subraya cómo la conducta individual influye en el razonamiento de un grupo. En una escena, en particular, el miembro no. 10 pronuncia un discurso racista que provoca una reacción unánime de rechazo. Los hombres miembros del jurado, visiblemente incómodos y ofendidos, le dan la espalda, aislándolo física y emocionalmente.

La película, originalmente escrita como guion para TV escrito por Reginald Rose, ha sido reinterpretada en numerosas ocasiones. Las adaptaciones cinematográficas y teatrales no solo se deben a la agudeza del guion, sino al reflejo de la expectativa de integridad en el ámbito de la justicia.

8 comentarios en “12 Angry Men: Doce hombres dentro de una sala de jurado”

  1. Do you mind if I quote a couple of your articles as long as I provide credit and sources back to your webpage?
    My blog is in the very same area of interest as yours and my
    users would genuinely benefit from a lot of the information you
    present here. Please let me know if this okay with you.
    Regards!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio